El miércoles, el gobierno argentino abrió los sobres técnicos para la licitación nacional e internacional de almacenamiento de energía, conocida como Alma SADI, que se lanzó en marzo.
La iniciativa busca integrar sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) en nodos críticos de las regiones NOA, NEA, Central, Litoral, Cuyo y Buenos Aires (excluyendo AMBA). Su objetivo es fortalecer la confiabilidad del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y reducir las interrupciones del servicio, especialmente durante los períodos de máxima demanda.
Un total de 235 proyectos fueron presentados por 37 empresas, que representan 8.335 MW de capacidad propuesta, lo que supone aproximadamente 12 veces (+1.090%) el objetivo de 700 MW fijado inicialmente para la licitación.

Tras la recepción de las ofertas, la operadora del sistema argentino, Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), evaluará las propuestas. Los resultados se publicarán el 16 de junio, antes de la apertura de las ofertas económicas el 24 de junio. Se prevé que la adjudicación de los contratos se realice a principios de julio.
CAMMESA estima que esta primera fase requerirá una inversión de aproximadamente 1.044.700 millones para alcanzar el objetivo de 700 MW, lo que equivale a alrededor de 1.044.1 millones por MW.
Esta iniciativa se basa en el proyecto de Almacenamiento del Gran Buenos Aires (ALMA-GBA), la primera licitación de almacenamiento de energía a gran escala del país, que se adjudicó a principios de septiembre del año pasado. En ese proceso, el gobierno contrató 713 MW de capacidad de almacenamiento en nodos críticos dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), superando el objetivo inicial en más de 401 TP3T, con una inversión estimada de más de 1 TP4T540 millones. La construcción se encuentra actualmente en marcha.